VLC_Fashion_Week_FW_11/12
Actualidad, Desfiles, Opinión, Resto del mundo »
Tras media semana viviendo en un señorío de cisnes negros, hay que volver a la calma. Las semanas de la moda son magníficos baños de irrealidad en los que uno se sumerge, en un principio, siempre con recelo. Pero en cuanto se acaban quieres volver a reconectar con ellas en modo avatar. La Valencia Fashion Week ha alcanzado en esta temporada otoño-invierno 11/12 su décima edición. Independientemente de cierta descompensación en la calidad de sus contendientes, el modelo que sostiene esta pasarela -gestión privada, rotación obligatoria para los diseñadores así como plan de negocio detrás de sus colecciones, asistencia abierta al público y apuesta por modelos de cantera- me parece de lo más loable.

¿He dicho ya que amo a este chico?
De las propuestas vistas estos días, me quedo con aquellos jóvenes diseñadores de clara visión comercial y personal a partes iguales. Y si el merecidísimo ganador del certamen -ay, es el Míster con más talento del mundo- fue Juan Vidal, la moda hombre en la huerta de España la escribió con mayúsculas la diseñadora catalana Georgina Vendrell. Además de tener un gusto exquise se lo guisa y se lo come todo ella sola.
Desfiles, Diseñador, Entrevista, Resto del mundo »
Y se hizo la luz. A lo Chanel en el Grand Palais. Tras días de bajón de intensidad -y por culpa de Saturno según ciertas fuentes- salió el sol. Con aroma de naranja y fartons; pegadito al Turia y mirando al mar. En Valencia capital. Bajo una estructura con forma de columna vertebral (el Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias). Qué grande es Juan Vidal. Qué humilde, qué brillante. Él fue el encargado de abrir ayer la edición otoño-invierno 11/12 de la Valencia Fashion Week y su colección “Odile” fluyó por la pasarela cual ópera holográmica. Tuvo momentos folletinescos, tenebrosos y victorianos. Todo bien empastado. Vivo aunque oscuro: venga a nosotros Olivier Theyskiens. Las penas bajo la piel -de gasa, neopreno y paño- melodramática que presentó ayer Juan, son menos penas. Paso de frutas, colores enérgicos y manglares.

¡Que no se me caiga nunca la venda negra! Malditos bastardos…!Quiero todos sus diseños! Promiscua, pero de flechazo certero e intenso, el talento de Mr. Vidal es una historia de amor para toda la vida.




