Hacia un nuevo tipo de mujer: adiós talla cero
La larga temporada de desfiles iniciada en Nueva York terminó ayer en París. Durante un mes hemos visto lo que serán las tendencias de la temporada otoño-invierno 2010/11: abrigos con piel de borreguito, telas y bordados dorados, cuero acharolado, cinturas marcadas, colas de caballo, minimalismo noventero, zapatos planos, colores neutros con el marrón (en tonos caramelo, canela y camel) como protagonista y, sobre todo, mujeres. Mujeres de verdad (es una forma de decir: ya nos gustaría a todas ser como Lara Stone o Karolina Kurkova), con sus curvas y sus carnes, sensuales y seguras; orgullosas de sus cuerpos y de su feminidad.

Alessandra Abrossio, Doutzen Kroes y Miranda Kerr Foto
Prada abrió la veda con su desfile en Milán al incluir en su casting a tres Ángeles de Victoria’s Secret: Alessandra Abrossio, Doutzen Kroes y Miranda Kerr, aun siendo delgadas, no suelen verse en estas pasarelas a causa de sus curvas. Prada lleva varias temporadas optando por modelos caucásicas aprovechando las oleadas de enclenques jovencitas rusas (de hecho, se la tachó de racista por ello). Durante años, Sasha Pivovarova fue su favorita, pero ahora es la pequeña Lindsey Wixson, que abrió el desfile de Miu Miu, la que ocupa su corazón. Lindsay, imagen de la campaña Primavera/Verano 2010 y protagonista del lookbook de la colección Pre-Fall 2010 es, de nuevo, delgada pero voluptuosa: su cara redonda y labios carnosos le confieren un aspecto saludable que no era habitual ver sobre las pasarelas. Lo mismo sucede con Lara Stone, que es delgada pero tiene ese cuerpo y sex appeal a lo Brigitte Bardot. La modelo alemana ya no podrá decir que se siente la más gorda de sus compañeras porque otras modelos como ella están tomando las pasarelas.







