Penas y frustraciones fashion
El otro día, una de vosotras se desahogaba en los comentarios a propósito de los perfectos zapatos fantasma, que curiosamente llegaron a los pies de Diane Kruger. Todas hemos tenido alguna vez en la cabeza la imagen de un vestido, un abrigo o, en mi caso, un bikini de la forma, color y talla ideal, que hemos buscado y rebuscado hasta rendirnos a la evidencia: sólo existe en nuestra mente. Y es que en la dictadura de las firmas lowcost, lo que hay es lo que se lleva. Si ahora toca campana, campana; si nos pasamos al camel, todo resulta camel; ¿y quién es la valiente que da con un pantalón a rayas si lo que marcan las tendencias son lunares? Seguro que sabéis de lo que os hablo. El mundo de la moda está lleno de frustraciones.

¡Dejad ya de agobiarnos con tantas cosas bonitas que no podemos tener!
Otro de los traumas más habituales es descubrir en las páginas de las revistas prendas preciosas que sabemos que jamás podremos pagar. Ahora, con internet, la cosa no ha hecho más que agravarse porque tenemos acceso a más publicaciones tanto en papel como digitales que nos tientan con productos inalcanzables tanto económicamente como, muy a menudo, físicamente con marcas que no se venden ni distribuyen en España. Y ya que hablamos de compras…

¿Cuántas veces se os ha escapado una prenda que os gustaba? “Cuando cobre me la compro”; “tengo que consultarlo con la almohada”; “ya pasaré mañana cuando vaya menos cargada”… Y mañana ya no queda o sólo hay tallas que no son la tuya.
¡¿Por qué?!
En serio: ¿por qué? Lo único que nos queda es tirarnos de los pelos, llorar desconsoladamente, pagar nuestra frustración con quien tengamos al lado, tirarnos de un puente o, si queréis un suicidio más glamouroso, beber un frasco de perfume:

Pero también podéis hacer como Qki y usar los comentarios de este post como terapia, compartiendo experiencias traumáticas para, así, sacarnos mutuamente las amargas espinas de fashionista frustrada que atraviesan nuestro corazón.
Las fotos de este post son de un editorial de joyas publicado en Elle Francia.


